Aguas de Montilla está completando esta semana el traslado de sus oficinas a su nueva ubicación en la calle Conde de la Cortina, esquina con la calle Manuel Rodríguez ‘Manolete’, hasta donde llega tras abandonar su anterior sede en la plaza Dolores Ibárruri.


El cambio a las nuevas instalaciones ha venido motivado “por la falta de espacio” en la anterior sede, según los responsables de la empresa, que se habían quedado pequeñas ante el volumen de actividad que ha adquirido la sociedad desde su creación en 2005.


Para el presidente de Aguas de Montilla, el teniente de alcalde de Hacienda, Miguel Navarro, “con este cambio se ganará en comodidad, tanto los usuarios que se acercan a las oficinas para realizar alguna gestión, como los propios trabajadores de la empresa”. De hecho, el traslado a la nueva sede facilitará no sólo la atención al público, sino el funcionamiento interno al habilitarse una sala de reuniones y, sobre todo, un almacén con capacidad también para los sistemas informáticos.


El gerente de la entidad, Andrés Catalán, ha avanzado que “la elección de este enclave en el barrio del Gran Capitán ha venido dado por la cercanía de las oficinas del Servicio de Urbanismo e, incluso, de la Policía Local, dos unidades administrativas con las que estamos en permanente contacto, además de entidades bancarias y la oficina de Sevillana Endesa”. El contrato del nuevo local se ha firmado por 10 años.