La Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Montilla ha dado por finalizada la campaña de prevención del consumo de alcohol Los Noc-Turnos que ha venido desarrollando durante los fines de semana de verano en la zona del botellón. Alrededor de 300 jóvenes han participado en diferentes actividades promovidas en torno a la figura del conductor alternativo.

La actividad central de esta campaña se ha desarrollado en la zona habilitada para hacer botellón, junto a la Avenida de las Camachas, y se ha llevado a cabo por los técnicos municipales del Área de Servicios Sociales con la colaboración de los monitores de la Asociación MTT. La finalidad de la campaña ha consistido en informar a los jóvenes que estuvieran consumiendo algún tipo de bebida alcohólica, sobre la necesidad de elegir cada noche un conductor que no beba y se encargue de conducir, lo que se conoce como el conductor alternativo.  

La campaña ha registrado una participación superior a los 300 jóvenes, entre los que se han repartido 297 vales de gasolina de 10 euros, además de camisetas y refrescos. La mecánica de la actividad consistía en la realización durante toda la noche de hasta cuatro controles de alcoholemia por la misma persona, que en caso de ir superando las pruebas recibía un pasaporte que, al final de la noche, podía canjear por un regalo, siempre que no diera positivo. Prácticamente el cien por cien de los participantes consiguieron su vale de gasolina.

Desde Servicios Sociales se insiste en “los buenos resultados” que ofrecen actividades de concienciación de este tipo. “La continuidad en el tiempo de estas acciones se traduce en menos accidentes de tráfico en las noches de los fines de semana, cuando los jóvenes se exponen a un mayor peligro simplemente por no elegir ese conductor alternativo al que nosotros nos referimos con esta campaña”, añaden.

En esta campaña de prevención de consumo de alcohol también se ha integrado el curso de mediadores en prevención de drogodependencias, en el que han participado quince monitores, animadores de ocio, voluntarios y miembros de asociaciones preocupados en la orientación juvenil. Desde Servicios Sociales se informa que este tipo de acciones formativas pretenden utilizar el ocio como herramienta para hacer frente al consumo de drogas, identificando las alternativas más válidas para alcanzar esa meta.