Esta mañana se ha firmado el acta de inicio de las obras del Parador, edificio histórico de propiedad municipal, que consistirán en la consolidación y estabilización del edificio en esta primera fase. “Este proyecto que comenzó en 2009 con la corporación de Rosa Lucía Polonio y que cuenta con el consenso de los grupos municipales, pone de manifiesto que todos apostamos porque nuestra historia y patrimonio, vinculado a nuestra cultura del vino, sean recursos que generen desarrollo económico y empleo”, ha explicado el alcalde, Rafael Llamas.

El arquitecto del proyecto, Carlos Cobos, también ha apuntado que “a pesar de que el edificio está en muy mal estado, porque las cubiertas han fallado, se ha llegado a tiempo” y que las obras para su recuperación consistirán en esta primera fase en “desmontar todas las piezas que tienen peligro de caída, tejas, etc.; reponer forjados, consolidar muros, cerrar huecos y dejar los paramentos terminados para una segunda intervención en la que se acometerán las instalaciones, teniendo ya en cuenta el uso final que se le vaya a dar al edificio”.

La idea, ha explicado Cobos, es restaurarlo en la medida de lo posible al ser un edificio emblemático a la entrada norte de la ciudad, en la avenida de Europa, hacia la carretera nacional N-331. Además, “se tocarán también los bordes del perímetro para que tenga mayor visibilidad y se afianzará también la estructura metálica del molino, que es uno de sus elementos  más icónicos”. Del edificio, que consta de dos cuerpos, uno destinado originariamente a vivienda donde residían los caseros y donde se recibía a los viajeros y otro, a bodega, cuadra y pajar se transformará “la parte más noble, la antigua posada, que contará con una estructura de madera, y un espacio en la planta alta con toda la cubierta vista de madera”, para darle mayor nobleza a un espacio que estará concebido para llevar a cabo diferentes tipos de actos.

La Teniente de Alcalde de Urbanismo, Raquel Casado, ha añadido que este proyecto, que persigue la transformación de este histórico edificio en centro de recepción de visitantes vinculado a nuestro patrimonio vitivinícola y etnográfico, se enmarca en el Programa de Sostenibilidad Turística de Montilla, por el que se aspira a lograr fondos europeos por valor de 6 millones de euros.

“Esta primera fase, valorada en más de 600.000 euros, cuenta con un plazo de ejecución de algo más de seis meses”, según ha señalado Casado, tiempo estimado por la empresa que ha conseguido la licitación, Hermanos Campano, de Málaga, especializada en la rehabilitación de edificios históricos.

La superficie del Parador es de 1.082 m2 a los que se suma una parcela de 1.700 metros más, espacios que se destinarán a usos complementarios al edificio.

El Parador fue construido a mediados del siglo XIX por Francisco Solano Rioboó y Mena. En el año 1877, la vivienda ya se conocía como Parador de la Concepción, siendo un punto crucial de los caminos de aquella época en Andalucía. De hecho, su nombre inicial, y conservado hasta el momento, viene de su uso primigenio, al ser precisamente un parador de diligencias de viaje entre Sevilla, Córdoba y Málaga. En el año de su construcción, el inmueble constaba de cuadra, pajar, lagar para pisar uva, bodega con tinajas y casa de postas.