A partir del mes de marzo y hasta el próximo mes de octubre se impartirá un taller de formación en repostería y restauración para jóvenes con diversidad funcional intelectual gracias al acuerdo de colaboración suscrito entre el Ayuntamiento de Montilla, la Asociación Montilla Integra y la Fundación Social Universal.

El salón de actos del Centro Municipal de Servicios Sociales ha sido esta mañana el telón de fondo para la presentación del taller de cualificación en elaboración de productos de repostería y restauración dirigido a jóvenes con diversidad funcional intelectual de Montilla que se celebrará en Montilla durante los próximos meses. En el acto de presentación del proyecto han participado el teniente alcalde delegado de Bienestar Social, Francisco Lucena, el coordinador de la Fundación Social Universal, Juan Manuel Márquez, y la presidenta de la Asociación Montilla Integra, Patrocinio Contreras.

Durante los próximos meses, un grupo de 10 jóvenes con edades comprendidas entre 17 y 35 años tendrán la oportunidad de participar en un proceso formativo que mejore su empleabilidad y facilite su crecimiento personal a través de la adquisición de los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para poder realizar una actividad productiva en el sector de la repostería y la restauración. El taller abrirá sus puertas dos días a la semana, a razón de cuatro horas diarias, con un cómputo total de 300 horas repartidas entre los meses de marzo a octubre.

Durante el programa de clases se impartirán de manera alterna módulos formativos de aprovisionamiento, pre-elaboración y conservación culinarias, manipulación de alimentos de alto riesgo, prevención de riesgos laborales, elaboración culinaria básica y orientación vocacional y profesional. Se trata, por tanto, de trabajar no solo aspectos técnico productivos sino además aquellos relacionados con la autonomía en la vida cotidiana, el disfrute de una vida social activa, la gestión del hogar, habilidades de relación y por supuesto orientación formativa y laboral, ya que el fin último de la actividad es la inserción social y laboral de los participantes.

Con un enfoque eminentemente práctico basado en la metodología de “aprender haciendo”, y de la mano de dos monitores especialistas en repostería y trabajo social, los beneficiarios de este taller conocerán todo el proceso productivo desde la elaboración y envasado de los productos hasta su promoción, distribución y venta; así como otras tareas básicas de gestión de una empresa de estas características como control de calidad, sistemas de registros, atención con clientes y proveedores, etc.

La ejecución de este novedoso proyecto se hará realidad a raíz de la firma de un convenio de colaboración donde el Ayuntamiento de Montilla aporta la cantidad 4.652 euros en gastos de monitoría, alquiler de cocina y materiales; la Fundación Social compromete un montante de 3.652 euros en costes de monitores, y la Asociación Montilla Integra contribuye con un aporte de 1.532 en productos de alimentación, limpieza y seguro de participantes. A este respecto, las entidades promotoras destacaron, no solo la buena acogida recibida tanto por las asociaciones locales dedicadas a la atención de este colectivo como por las familias destinatarias de esta iniciativa, sino también la importancia del trabajo en red entre ayuntamiento y entidades sociales con la ambición apuesta por la inserción social y laboral de estas personas.

Esta iniciativa formativa tiene su origen en la evaluación del taller de cocina celebrado el año pasado con este mismo colectivo pero con el propósito de promover el derecho a la autonomía personal en las actividades de la vida cotidiana. En esta anterior experiencia se pusieron de manifiesto no solo las dificultades y limitaciones para encontrar un empleo, sino también el gran interés y motivación por aprender y progresar junto con una gran capacidad de trabajo y superación de este grupo de jóvenes. Todos aprendimos que los sueños son más fuertes que los problemas y que las barreras se superan con trabajo y con los apoyos necesarios para desarrollar las capacidades.

Sin lugar a dudas, la relación con el mundo del empleo es referente obligado a la hora de abordar los procesos de integración social. En el trabajo, la persona no solo encuentra una fuente de ingresos, sino también el origen de toda una red de relaciones sociales que facilitan la integración. Con esta visión nace esta apuesta por la formación como la mejor herramienta para promover su inserción y dar respuesta a las principales dificultades y retos de este colectivo, como son el acceso al empleo, la inclusión social y la autonomía en la vida personal y familiar.