La vuelta de las reliquias de San Juan de Ávila a Montilla, tras su estancia en las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) y el anuncio papal del pronto nombramiento del santo como Doctor de la Iglesia Universal, congregó a cientos de personas en un acto que estuvo copresidido por el alcalde de la ciudad, Federico Cabello de Alba, el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, y el rector del santuario -pronto basílica pontificia- que acoge los restos del también patrono del clero, José Almedina.

Dicho acto oficial tuvo lugar junto al Arco de Santa Clara, en la puerta de acceso al monasterio del mismo nombre. Federico Cabello de Alba aprovechó la ocasión para anunciar que solicitará a la Corporación municipal, en el próximo Pleno del Ayuntamiento, a celebrar el 7 de septiembre, la puesta en marcha de un expediente para el nombramiento de San Juan de Ávila como Hijo Adoptivo de Montilla. El regidor insistió en que “nos hallamos en un momento importante para toda la Iglesia, pero, con independencia de creencias o de fe, es un momento importante para la ciudad de Montilla por que se trata de un reconocimiento universal a una persona que vivió aquí, que por voluntad propia se consideró montillano y pasó aquí los últimos años de su vida como maestro de santos”. De hecho, el Ayuntamiento y el Obispado pondrán en marcha una comisión de seguimiento, de carácter paritario, con el objetivo de convertir a Montilla en centro de peregrinaje en torno a la figura de San Juan de Ávila.

Por su parte, el montillano Jaime Luque hizo hincapié durante su intervención en el acto en los vínculos que unen al santo con Montilla y Demetrio Fernández recordó el anuncio del Papa Benedicto XVI en las JMJ del próximo nombramiento de San Juan de Ávila como Doctor de la Iglesia Universal. El obispo volvió a insistir, como ya ha referido en más de una ocasión en anteriores visitas a Montilla, en la posibilidad de que el Papa visite la ciudad con motivo de dicho nombramiento.

Además, José Almedina destacó la experiencia vivida en Madrid junto a cientos de miles de peregrinos. Tras dichas intervenciones, las reliquias del patrono del clero secular pasaron al interior del convento de santa Clara, lugar desde el que se inició una procesión hasta la casa oratorio de San Juan de Ávila en la que participaron miembros de la Agrupación de Cofradías y de todas las hermandades montillanas.