El Ayuntamiento ha llegado a un acuerdo con los comerciantes del mercado de abastos para la apertura de dicho recinto también en horario de tarde, según ha anunciado la teniente de alcalde de Desarrollo Urbano, Ana Belén Feria, quien ha añadido que esta medida se ha tomado con la intención de potenciar la actividad comercial en la zona centro de Montilla “en estos tiempos en los que la crisis está afectando de una manera muy importante al comercio”.

“Los ciudadanos también tendrán la oportunidad de adquirir productos frescos y de primera calidad en el mercado los jueves y viernes, de 18:00 a 21:00 horas”, ha puntualizado la teniente de alcalde, quien ha añadido que la apertura por la tarde de la plaza de abastos será una realidad a partir del próximo miércoles 2 de mayo. Hasta el momento, el recinto abre en horario de mañana de lunes a viernes desde las 06:00 hasta las 15:00 “Los únicos meses en los que no habrá horario de tarde serán los de julio y agosto”, ha añadido. La responsable municipal de Desarrollo Urbano ha insistido en que “este iniciativa también está pensada para darle la oportunidad de comprar en el mercado a aquellas familias que por trabajo no pueden realizar sus compras por la mañana”. “Si esta medida llega a ser todo un éxito, es posible que el mercado se abra por las tardes de lunes a viernes”, ha añadido.

Ana Belén Feria ha destacado que esta iniciativa “es una muestra más de la apuesta de este equipo de gobierno por ese otro tipo de comercio que representa el mercado de abastos, apuesta que también se ve reflejada en la presentación a la convocatoria de Planes Provinciales de la Diputación para el periodo 2012-2015 de un proyecto para la construcción de un nuevo mercado de abastos. “El actual mercado de abastos tiene deficiencias estructurales que no se corregirían con actuaciones de reforma, por lo que hemos creído necesaria la ejecución de un nuevo edificio”, ha recordado la concejala.

Ese proyecto que se pretende sufragar con Planes Provinciales propone la demolición del mercado existente y la ejecución de una nueva edificación de sólo una planta de altura cuya superficie total aproximada sería de 750 metros cuadrados. Esa nueva plaza de abastos contaría, como la actual, con una planta sótano y se aprovecharía también el vaciado del existente, dado que el actual edificio dispone de una superficie de unos 1.400 metros cuadrados en la planta sótano y de casi 1.200 en la planta alta, “que es excesiva para las necesidades del servicio que allí se presta”, ha relatado.

El proyecto también incluye que en los 750 metros cuadrados de planta alta se repartirían una veintena de puestos para comerciantes, mientras que de los 1.400 metros cuadrados de sótano se destinarían unos 500 a la construcción de un parking con capacidad para 36 vehículos y el resto del sótano sería para uso privado de los propios comerciantes y contaría con vestuarios y aseos, trasteros de 120 metros cuadrados, cuarto de instalaciones y maquinaria y cuarto de limpieza.

Los 20 puestos de venta al público, cuyas dimensiones mínimas serían de unos 15 metros cuadrados, albergarían cada uno de ellos su propia cámara frigorífica, “de manera que eliminaríamos el trasiego actual de mercancías en las zonas comunes desde la cámara comunitaria a cada puesto y, a la par, se conseguiría una mayor independencia de cada de ellos y unas óptimas condiciones higiénicas para la mercancía”, ha indicado.

Además, de los puestos de venta al público, el mercado tendría en su planta alta un local destinado a la venta de churros y una cafetería, así como aseos públicos y dependencias administrativas.

El presupuesto estimado del proyecto asciende a 1,4 millones de euros, de los que el 55% correspondería a fondos de los Planes Provinciales y el 45% al Ayuntamiento. El plazo de ejecución de las obras sería de 18 meses. “Nuestras previsiones son las de que esas obras comiencen durante el último trimestre de 2012”, ha indicado la teniente de alcalde.

Con esos porcentajes, el Ayuntamiento de Montilla debe aportar unos 630.000 euros en cuatro años. “Evidentemente, es un esfuerzo que el Ayuntamiento tiene que hacer en tiempos de crisis, pero es la única forma de dar una solución definitiva al problema de las deficiencias estructurales de un edificio que, le echáramos el dinero que le echáramos, al final habría que acabar demoliendo”, dijo hace unas semanas al respecto el alcalde de la ciudad, Federico Cabello de Alba.