La buena respuesta de público a la primera jornada de visitas nocturnas a la Casa de las Aguas ha llevado a la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Montilla a plantear nuevas sesiones similares a partir del otoño. Anoche, alrededor de 60 personas participaron en esta actividad de la mano de José Antonio Cerezo y Juan Portero, quienes guiaron la visita por el Museo Garnelo y la bodega de la casa, respectivamente.


En torno a las 20.30 horas, el primer de los grupos iniciaba su visita al edificio ubicado en la plaza Ángel Sisternes en un horario inusual para el Museo Garnelo. El recorrido por cada una de las salas de la pinacoteca se detenía en los cuadros más relevantes del pintor montillano, tales como Tarde de Toros, el retrato de Josefa Alda Moliner (madre del artista), Olivos y Cipreses en Corfú o Capea en las Navas del Marqués. Las palabras del director de la Casa de las Aguas servían de apoyo a la visita.


La segunda parte de la estancia en el palacete montillano tenía lugar en la bodega de la planta sótano, un espacio puesto en valor por el Ayuntamiento para que se sume al resto de atractivos del inmueble, que también acoge en su planta alta la sede de la Biblioteca Manuel Ruiz Luque.


El teniente de alcalde de Bienestar Social y Cultural, José Repiso, quiso destacar que “la inclusión de la bodega en esta visita nocturna se ideó como una novedad de cara a la Fiesta de la Vendimia, aunque la demanda de participación ha sido tan alta que una vez que pase las fiestas del vino plantearemos un nuevo calendario de visitas”. Repiso remarcó “el extraordinario valor cultural que se obtiene de unir arte y vino, Garnelo y fino, dos símbolos de la cultura montillana”.


En la bodega, y en la mano una copa de fino criado en sus seis botas, Juan Portero, ingeniero agrícola que en los últimos años documenta las bodegas familiares que históricamente han existido en las viviendas de las clases medias-altas montillanas, hizo un breve repaso por la evolución de las lagaretas particulares que proliferaban por el casco urbano y de las que ahora apenas existen ejemplos.   


Para próximas sesiones, desde el Consistorio no se descarta dar un carácter más turístico a la actividad, pensando que esta visita pueda formar parte de un programa más amplio de visitas a diferentes lugares de la ciudad.