El alcalde de Montilla, Federico Cabello de Alba, ha firmado un convenio con el director de Cajasol en la ciudad, Rafael Cobos, y la madre superiora de la comunidad clarisa montillana, María Jesús Blanco, que contribuirá a la habilitación y acondicionamiento de la sala donde se expone desde hace algunos meses, para que pueda ser visitada, la colección artística del convento de Santa Clara. “Son concretamente 3.000 euros los que la Fundación Cajasol destina a este fin; esos fondos servirán para sufragar parte del alumbrado de una sala que, entre otras joyas, acoge obras de Pedro Roldán, Valdés-Leal y Pedro de Mena”, ha indicado Rafael Cobos.

La madre superiora ha destacado que el convenio se ha hecho realidad gracias a una iniciativa del técnico municipal de Patrimonio Juan Casado, “quien indicó nuestra necesidad económica a la anterior alcaldesa, Rosa Lucía Polonio, que a su vez se dirigió para pedir fondos a Cajasol. Se trata de una joya que tenemos aquí en Montilla y que hacía falta que se diera a conocer y para ello debíamos acondicionarla”. María Jesús Blanco ha matizado que el dinero viene a cubrir parte del montante ya invertido a fondo perdido por la comunidad en la red eléctrica.
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Mientras, Federico Cabello de Alba ha ensalzado la decisión de las clarisas “de dar a conocer a los montillanos un patrimonio único en el mundo que han estado cuidando las hermanas durante siglos”. El alcalde ha resaltado también la labor mediadora del Ayuntamiento, “realizada por la anterior Corporación municipal”, ha mostrado su deseo de que Santa Clara tenga el mayor número de visitas posibles, “dado que todo ello contribuirá al desarrollo cultural y turístico de Montilla”, y ha insistido en que el Consistorio continuará trabajando “para dar a conocer este patrimonio y para buscar más fondos económicos que refuercen esta exposición”

“Tras casi una década de continuos trabajos por parte de la comunidad clarisa, coordinados por Juan Casado, colaborador y asesor de temas patrimoniales del convento, además de técnico municipal, hemos intentado poner en valor el riquísimo patrimonio que atesora el convento”, ha insistido María Jesús Blanco.

Las visitas a Santa Clara, recinto de clausura fundado en 1525, constan de un recorrido por la antisacristía, la sacristía externa, la sala de los frailes, las celdas, el oratorio de la Condesa de Feria, el claustro alto principal, la sala capitular y el coro alto. En dichas estancias no sólo se contemplan obras de arte de gran valor que abarcan desde el siglo XVI al XIX –de Baltasar del Águila, Pedro Roldán o Valdés Leal- sino también mobiliario de época y reliquias. Este recorrido se completa con la visita a la monumental iglesia cubierta por una armadura mudéjar.

Entre esas reliquias destacan el lignum crucis regalado por la reina Isabel de Portugal, la espina de Cristo depositada por el duque de Feria, parte del cráneo de Santa Isabel de Hungría, la Virgen de Leche traída de Jerusalén por el marqués de Tarifa u objetos personales de San Francisco Solano