El Centro Municipal de Servicios Sociales acoge un curso de formación de monitores deportivos para la prevención del consumo de drogas entre los jóvenes. Esta actividad se suma al taller también preventivo sobre la misma materia impartido a padres y madres hace sólo unos días. Según ha puesto de manifiesto el teniente de alcalde responsable de Servicios Sociales, Emilio Polonio, la labor preventiva en el consumo de sustancias estupefacientes debe realizarse por parte de los propios jóvenes, de los profesionales que trabajan y se relacionan con ellos a diario y de los padres y madres.

“La intención del curso dirigido a los monitores deportivos no es otra que la de formarlos en esa labor preventiva, dotándolos además de actitudes tendentes a favorecer conductas lejanas al consumo de drogas entre los adolescentes”, ha explicado Emilio Polonio, quien ha defendido la necesidad de fomentar entre los jóvenes del municipio prácticas saludables para la utilización responsable de su tiempo libre. La iniciativa, que se enmarca dentro del Programa de Prevención Comunitaria Ciudades ante las Drogas, permite formar a una 15 alumnos, algunos de los cuales proceden del Ciclo Formativo de Grado Superior de Animación de Actividades Físico-Deportivas del Instituto de Educación Secundaria (IES) Emilio Canalejo Olmeda. “El objetivo final del curso es el de concienciar a los técnicos deportivos de su importante papel como agentes de prevención”, ha reconocido el teniente de alcalde.

Además de algunos conceptos básicos sobre las consecuencias nocivas que los estupefacientes provocan en la salud, los alumnos del Curso de Prevención de Drogas en el Medio Deportivo conocerán las funciones de un mediador social o las técnicas de resolución de conflictos. “Queremos promover la sensibilización social de los técnicos deportivos en materia de drogodependencias, potenciando la utilidad que la práctica deportiva puede tener a la hora de reducir el consumo de sustancias adictivas”, ha añadido Emilio Polonio.

El concejal ha insistido en que los padres y las madres también juegan un importante papel en la labor de evitar el consumo de estupefacientes en los menores. Por ello, desde la Delegación de Servicios Sociales se ha llevado a cabo durante los últimos días un taller en el que se ha preparado a los progenitores –de niños y niñas de edades comprendidas entre los 9 y los 13 años- para potenciar los factores de protección de sus hijos disminuyendo los efectos de riesgo. Además, en este taller, también correspondiente al programa Ciudades ante las Drogas, se les ha ensañado a apoyarlos ante las dificultades que puedan traer consigo los nuevos patrones de consumo. “En concreto, este taller ha estado orientado tanto a la prevención como a intentar darle una solución a conflictos o posibles dudas con las que se estén encontrando sus padres respecto a este tema en la educación de sus hijos”, ha puntualizado el concejal.  Además, se les ha ofertado a las familias información y orientación sobre la forma más adecuada de actuar ante los problemas derivados del consumo de alcohol y otro tipo de drogas en el núcleo familiar.