El Ayuntamiento de Montilla, a través del Área de Servicios Públicos, ha acometido más de un centenar de pequeñas obras de mantenimientos en los centros escolares de la ciudad en lo que va de año, según ha anunciando el teniente de alcalde Antonio Gómez. El responsable municipal de Servicios Públicos ha detallado que esas obras de mantenimiento, que se han concluido antes del inicio del curso escolar 2010/2011, se han centrado en solventar deficiencias en el sistema de alumbrado y de abastecimiento de agua, “y también se han llevado a cabo mejoras en la carpintería de las aulas, en los jardines y en los cierres de cada uno de los centros”. Antonio Gómez ha destacado asimismo los trabajos de pintura realizados. “En el colegio Beato Juan de Ávila, por ejemplo, se han pintado los exteriores, mientras que en el Centro de Adultos además se ha pintado el interior. Asimismo, se han  realizado trabajos de este tipo en el Centro de Profesores, en la Guardería Ernesto Olivares y Reyes Magos y el Colegio San José; en definitiva, en todas las aulas de todos los colegios y guarderías de Montilla se ha reformado su pintura”, ha resaltado el teniente de alcalde.

El concejal ha aprovechado para insistir en que este más de centenar de actuaciones de mantenimiento se suma a los 646.323 euros que el Consistorio destinó hace ya algunos meses a mejorar las instalaciones de los cinco colegios públicos de la localidad.
Según ha recordado Antonio Gómez, los colegios Beato Juan de Ávila, Gran Capitán, San Francisco Solano, San José y Vicente Aleixandre contaron con una inversión superior a los 129.000 euros por cada centro, financiada con cargo al Programa de Transición al Empleo de la Junta de Andalucía (Proteja).

Las obras, que generaron en torno a 40 puestos de trabajo directos, “atendieron las necesidades más prioritarias que tanto los equipos directivos como las asociaciones de madres y padres de alumnos han ido haciendo llegar al Ayuntamiento en las distintas reuniones que el equipo de gobierno ha mantenido con ellos en los últimos meses”, ha afirmado Antonio Gómez.

En el Centro de Infantil Ernesto Olivares, la actuación consistió en la ampliación del patio lateral desde la línea de la edificación hasta la calle Ernesto Olivares, con una superficie de 175 metros cuadrados. A su vez, en el colegio Beato Juan de Ávila, el Plan Proteja permitió mejorar el pavimento de la zona de acceso a uno de los patios de recreo, así como los espacios terrizos adyacentes. “Igualmente, se mejoró parte del cerramiento que linda con la nueva sala polideportiva que se inauguró en El Molinillo en 2007”, ha recordado Antonio Gómez.

Las intervenciones en el colegio Gran Capitán se centraron en la sustitución de todas las carpinterías exteriores del módulo principal del colegio, mientras que en el San Francisco Solano se consiguió habilitar un almacén en semisótano aprovechando una cámara de aire existente en el forjado sanitario. “También se pudo ampliar el patio de Infantil, mejorando su accesibilidad por medio de una rampa de acceso y de una nueva escalera”, señaló el edil, quien añadió que en este centro situado en la calle Giner de los Ríos “también se dotó a uno de los patios de un nuevo módulo de aseos, de unos 15 metros cuadrados, que evita que los alumnos tengan que subir al edificio principal cuando están en el recreo o en clase de Educación Física”.

Por otro lado, el colegio San José percibió una inversión superior a los 129.000 euros que hizo posible la redistribución interior de la zona que ocupaban la biblioteca, la sala de profesores, los aseos y los despachos de Dirección, en la planta baja, incluyendo además un núcleo de aseos adaptado a las personas con movilidad reducida. “Asimismo, se construyó una nueva pista deportiva sobre un patio terrizo y una pequeña edificación de una planta que se destinará a dos cuartos de aseos y almacén”, precisó el teniente de alcalde.

Por último, se procedió a la reparación total de la cubierta del colegio Vicente Aleixandre que, según Antonio Gómez, “debido al paso del tiempo, se había ido deteriorando, provocando el desprendimiento de algunas piezas de la solería, así como el deterioro de las cazoletas existentes y de las juntas de dilatación, lo que daba lugar a filtraciones y humedades en el interior del edificio”.