Ángeles Pedraza ha asistido a la inauguración de monumentos, plazas y calles dedicadas a la memoria de las víctimas del terrorismo en distintos puntos de España. En todos esos actos siempre ha tenido presente la imagen en forma de recuerdo de Miriam, su hija a la que la barbarie del 11-M segó la existencia con tan sólo 25 años, casi recién casada y con toda una vida llena de sueños, ilusiones y proyectos por delante. “He estado en muchos sitios ya, pero esta plaza dedicada por mi pueblo es especial para mí; es un orgullo que mi pueblo rinda este reconocimiento a todos los que como mi hija perdieron la vida por esa sinrazón”, insiste esta montillana que está a punto de dejar su cargo como vicepresidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) para convertirse el próximo 29 de mayo en presidenta del colectivo. Ángeles, con apenas un año de edad, emigró de esta tierra de viñedos para trasladarse a Madrid, aunque “nunca dejé de tener contacto con Montilla, donde se quedó mi familia y a donde ha venido con frecuencia; ahora, con la dedicatoria de esta plaza, también se quedará en mi pueblo un pedazo de la memoria de Miriam”. Mientras acompañaba a la Corporación municipal en la inauguración de la glorieta ubicada tras la estación de autobuses y que desde hoy recuerda a todas las víctimas del terrorismo, Ángeles se muestra más que convencida de que “a ella le gustaría que estuviera luchando de esta forma. La memoria de mi hija y de todos los que murieron como ella debe estar donde debe estar”. Ángeles define la dedicatoria como “un especial y gran homenaje” que empezó “cuando un día me llamaron del Ayuntamiento para decirme que el Pleno había acordado, por unanimidad,  el 2 de julio de 2008, nombrar a una calle o plaza como ‘Víctimas del Terrorismo’ después de enterarse por un familiar que yo era la madre de una de las casi 200 personas que murieron aquel 11 de marzo; quisieron hacerme partícipe y lo agradezco”.

En ese lugar, situado en la confluencia de las calles Paco Raigón y Alcalde Manuel Sánchez Ruiz, quedarán para el recuerdo las emotivas palabras de la alcaldesa de la ciudad, Rosa Lucía Polonio. “La Plaza Víctimas del Terrorismo que hoy inauguramos es algo más que una glorieta a la que se le da un nombre. Es un monumento a la memoria, la dignidad y la justicia que merecen todos aquellos que, como Miriam, vieron truncado su futuro por la sinrazón de quienes atentan también, de esta manera, contra la sociedad, contra la democracia y contra el Estado de Derecho.”, dijo entre otras cosas Rosa Lucía Polonio. La regidora hizo especial hincapié en que “esta plaza es un homenaje a la memoria de las personas víctimas de esa sinrazón y debe servirnos a los montillanos y montillanas para mantener esa memoria de los desaparecidos y de sus familiares y amigos y tener siempre presente la importancia de estar unidos contra el terrorismo, porque ese modo de pensar es fundamental para crear una sociedad libre en la que reine la tolerancia”. No olvidó reseñar que la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), “que pasará a presidir nuestra paisana Ángeles a finales de este mes, junto con el resto de colectivos que trabajan unidos por esta causa,  tratan de poner su pequeño granito de arena para que esa memoria esté acompañada de la verdad, la dignidad y la justicia. El Ayuntamiento de Montilla, por su parte, y los vecinos y vecinas de esta ciudad queremos mantener su recuerdo desde el apoyo, la solidaridad y el respeto más absolutos”. Rosa Lucía Polonio personificó en Miriam “por su RH montillano”  a todo el que ha sido víctima de esa sinrazón y lacra social que quita vidas destacando que “allá donde esté, seguro que hoy se encontrará esbozando una sonrisa de felicidad al contemplar como el pueblo de su madre, ese del que tanto le habló y al que de vez en cuando viajó viviendo inolvidables aventuras infantiles en periodos de vacaciones, le rinde un merecido homenaje a ella y a todos los que como ella desaparecieron por circunstancias que la mente humana normal no podrá nunca acertar a comprender. Montilla te lo debía Miriam. Montilla os lo debía”.