Días después de la finalización de la Feria del Santo 2013, el alcalde de Montilla, Federico Cabello de Alba, y la concejala de Festejos, Cristina Alguacil, han presentado ante los medios de comunicación el balance de la última feria en términos “más que positivos” al comprobar que “los cambios introducidos para esta edición han tenido una gran aceptación como muestra la importante afluencia registrada en el recinto ferial durante todos los días de las fiestas”.

Cabello de Alba comenzó su intervención reconociendo que la unificación de la feria de día y de noche en el entorno de la avenida de las Camachas suponía “un nuevo modelo de feria que nos suscitaba a todos cierta preocupación por ver cuál sería su resultado”, aunque “la gran afluencia de público desde el primer día vienen a avalar las novedades propuestas, compensado el esfuerzo que se ha hecho desde el Ayuntamiento para acondicionar el recinto ferial, en especial la zona de las casetas familiares”.

En cuanto a cifras de asistencia, el balance del equipo de Gobierno aporta picos de afluencia de hasta 3.500 personas concentrada durante las horas del mediodía, con una estimación de volumen de negocio para la zona de 16 casetas familiares “superior a los 300.000 euros”.

Al margen de estas cifras, desde el Ayuntamiento se esgrime como argumento que avala los buenos resultados obtenidos el hecho de que el día después de la feria ya hubo en el registro municipal solicitudes de colectivos pidiendo una caseta para el año 2014. En este sentido, el alcalde avanzó que “se intentará dar cabida a las nuevas solicitudes”, aunque “ahora que hemos dado con un modelo hay que evitar que muera de éxito”, confirmando que “nuestro compromiso moral es con las asociaciones y colectivos que han apostado por estar en el ferial desde el primer momento”.  

A nivel de seguridad, Federico Cabello de Alba señaló que la Feria del Santo “no ha tenido grandes sobresaltos” y que los informes de los Cuerpos de Seguridad señalan solo una pelea con arma blanca en la que intervinieron cuatro personas. “No ha habido más denuncias ni atenciones hospitalarias”, concluyó.

Pequeños “retoques” para el futuro
En la misma línea que el alcalde, la concejala de Festejos anunció que el modelo de feria para próximos años no sufrirá “grandes cambios, pero sí pequeños retoques que se irán estudiando para mejorar una feria que todo el mundo decía que estaba muerta y que ahora tiene por delante expectativas muy diferentes”.  

Preguntada por el supuesto malestar de los feriantes ante la concentración de público en la zona de las casetas, Cristina Alguacil reconoció que “desde la asociación me trasladaron en las primeras horas cierta preocupación, pero la situación cambió con la llegada  del fin de semana”. “Al final, han reconocido que la afluencia de público ha sido mayor que en años anteriores y eso les ha beneficiado”, precisó. Con todo, Alguacil quiso aclarar que “los feriantes no solo son los puestos de comida y que la satisfacción de la asociación en general es amplia”.