El Alcalde de Montilla, Rafael Llamas, el Alcalde de Castro del Río, José Luis Caravaca, representantes de las corporaciones locales de ambos municipios y familiares de Antonio Carpio, acompañados de cientos de montillanos participaron en el acto de reconocimiento a Antonio Carpio como Hijo Adoptivo de Montilla.

En un emotivo acto celebrado en el patio del Centro Cultural Alcalde Antonio Carpio, se reconoció la figura del que fue Alcalde de Montilla entre 1995 y 2007, y que previamente, en la primera corporación democrátiva, en el año 1979, ya fue concejal de Cultura de Montilla.

Al acto asistieron familiares de Antonio Carpio, que emocionados, recogieron el título que les entregó Rafael Llamas como Hijo Adoptivo. Fue su hijo Lucas Carpio quien agradeció en nombre de la familia el reconocimiento recibido tanto a la Corporación como a los ciudadanos y colectivos que han apoyado con su firma este nombramiento, en un discurso embargado por la emoción y que fue interrumpido varias veces por el aplauso de los asistentes.

El Alcalde de Montilla, Rafael Llamas, explicó que con el acto de ayer se reconoce “a quien quiso ser montillano y se dedicó a trabajar por su ciudad. Antonio Carpio fue el Alcalde de Montilla, y fue un buen Alcalde. Prueba de ello es el reconocimiento que hacemos a sus valores. Dio diginidad al cargo y demostró que a través de la política podemos hacer que un pueblo avance. Es un honor, continuó, transmitir a la familia el sentimiento de gratitud que la ciudad tiene hacia Antonio Carpio y el orgullo que su memoria permanezca viva en su ciudad, aquí en Montilla, designándose a este centro en el que estamos Centro Cultural Alcalde Antonio Carpio”.

En términos similares se expresó José Luis Caravaca, que reconoció al hombre “sereno, inteligente y comprometido con su pensamiento, un hombre bueno, que nació en Castro del Río en 1940 pero que desarrolló su vida profesional y política en Montilla, y que mantuvo su discurso político hasta el final de sus días”.

El Teniente de Alcalde de Bienestar Social, Francisco Lucena, fue el encargado de tramitar el expediente y el que ayer glosó las excelencias de Antonio Carpio, quien a partir de ayer mismo da nombre a la Casa de la Juventud, reconociéndose públicamente así su trayectoria, como ya han hecho otras entidades como la Mancomunidad Campiña Sur que le concedió la medalla de oro de esta entidad a cuyo frente estuvo como presidente en los primeros años de vida de este organismo, o el Ateneo de Córdoba que otorgó a Antonio Carpio la fiambrera de plata.

Lucena destacó que durante los doce años que estuvo como Alcalde se pusieron en marcha proyectos de enorme importancia para Montilla, como el Hospital, el polígono Llanos de Jarata, la Piscina Cubierta, la Casa de la Juventud, la Casa de las Aguas, el Museo Garnelo, la Biblioteca Manuel Ruiz Luque, la adquisición del Castillo o la compra de los terrenos del Pico el Cigarral.

Además de su perfil político, Francisco Lucena destacó su perfil personal y humano con una “vida entregada a la Justicia y a los derechos y libertades de las personas, con un alto valor humano. Una personas querida y respetada como lo demuestran las miles de firmas recogidas y los cientos de adhesiones de entidades y colectivos que se han sumado al expediente de reconocimiento” para hacer de Antonio Carpio, Hijo Adoptivo de Montilla.