El Alcalde de Montilla, Rafael Llamas, ha acompañado al embajador del Perú en España, Rafael Roncagliolo, en la visita que ha girado a Montilla para conocer los lugares en los que vivió el Inca Garcilaso durante los 30 años que vivió en esta ciudad.

Llamas agradeció al embajador la iniciativa de venir a visitar y conocer Montilla antes de la celebración de los actos que se han programado para conmemorar el IV Centenario de la muerte del Inca Garcilaso.

Durante su estancia en Montilla, Rafael Roncagliolo visitó una bodega del marco Montilla-Moriles para trasladarse después del almuerzo a la Casa de las Aguas, que acoge la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque, donde pudo contemplar primeras ediciones de las obras del Inca Garcilaso.

Cerró la visita a la ciudad del vino recorriendo las instalaciones de la Casa del Inca Garcilaso “la casa de todos los peruanos”, en palabras del alcalde montillano.

El embajador indicó que son muchas las actividades que se está preparando con motivo del IV Centenario de la muerte del Inca, que tendrán su epicentro el próximo 23 de abril, “fecha en la que por resolución de la Unesco se celebra el Día del Libro recordando el fallecimiento de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y del Inca Garcilaso de la Vega”.

Los peruanos nos sentimos muy orgullosos de que el Inca Garcilasosea el primer peruano, el primer mestizo y el primer renacentista de iberoamérica”.

Tras ensalzar la figura del Inca Garcilaso explicó que quería conocer Montilla y los lugares en los que vivió el Inca antes de que comenzasen las actividades programadas para conmemorar esta efeméride. “Antes de comenzar las celebraciones me parecía indispensable venir a conocer Montilla y la Casa del Inca, ya que me daba vergüenza empezar la celebración sin conocer Montilla”.

Es una emoción muy grande la que siento en estar en esta casa que fue la casa del primer peruano que reivindicó al mismo tiempo su condición de heredero español y de heredero Inca, y se sintió orgulloso de ambos”, continuó el embajador, quien cerró reconociendo que es “una primera visita, rápida, simbólica y obligatoria visita que vamos a tener oportunidad de conocer muchos más durante los actos que vamos a celebrar este año”.