El teatro andaluz del Siglo de Oro tuvo en Montilla uno de sus referentes más importantes. Montilla fue pionera. Así lo recoge el investigador montillano José Rey en su libro ‘El Teatro en Montilla. Siglos XVI y XVII’, que ha sido presentado en la Casa del Inca con la asistencia de la alcaldesa de la ciudad, Rosa Lucía Polonio. El acto ha estado dirigido por el también escritor José Calvo Poyato. “Ha sido una obra que me ha ocupado unos dos años de trabajo”, ha relatado el autor, quien ha insistido en que para la realización del libro ha escrutado documentación -que data incluso de 1622- en “el Archivo Histórico Municipal y en los archivos de la parroquia”. Rosa Lucía Polonio ha resaltado la importancia que tienen para Montilla investigaciones como la que ha plasmado en su obra José Rey, “dado que recupera un trozo destacado de la historia cultural de nuestra ciudad que pone de manifiesto la relevancia del teatro montillano no sólo a nivel andaluz sino también nacional y descubre a una sociedad que desde entonces estaba preocupada por el arte”. En este sentido, José Rey ha resaltado que esos documentos le han hecho descubrir que en Montilla había un corral de comedias “en el edificio de La Andaluza. No se tiene constancia desde cuando estaba operativo, pero existe constancia de que en 1622 el Cabildo Municipal lo reformó”. El investigador ha recalcado que “aparte del corral de comedias, también se utilizaban los ensanches de calles para realizar las numerosas representaciones que se llevaban a cabo”.

El autor está convencido de que el amor de Montilla por el teatro se debe en parte a que la ciudad “estaba en pleno florecimiento en el Siglo de Oro, con los marqueses de Priego como grandes impulsores de las representaciones, así como por el trabajo del colegio de los jesuitas. No debemos olvidar que los jesuitas utilizaban el diálogo teatralizado como recurso para enseñar conductas y valores”. José Rey ha destacado que en su obra se habla de que “podemos encontrar en un mismo año hasta cinco grupos de danza en la calle, más uno de comedias y otro más del grifo y el caballero luchando. El Cabildo Municipal –actual Ayuntamiento- sufragaba muy bien los gastos por ejemplo de vestuario, que era muy vistoso, apoyando la actividad. El Cabildo no reparaba en gastos”, ha matizado el escritor. El investigador ha puntualizado que “la actividad era más importante aún en la festividad del Corpus, que el catolicismo utilizaba como reafirmación frente al protestantismo”.

Tras esa época de florecimiento del teatro montillano, la actividad no ha cesado en la ciudad hasta hoy. “De hecho, a finales del XIX y principios del XX, en Montilla podemos encontrar el Teatro Principal y El Liceo; y en 1917, El Garnelo”, ha indicado el autor, quien además ha incidido en que “el grupo La Cepa ha mantenido esta afición, que también se ve plasmada en las representaciones de los grupos salesianos y hasta en la puesta en escena que lleva a cabo cada Semana Santa la Asociación Cultural La Pasión”. El escritor ha recalcado que “es a partir del siglo XVIII cuando aparece una actividad teatral con cierta estabilidad en Montilla. Tengo ya datos recabados al respecto con la idea de acometer otra aventura literaria”. Tras la publicación de ‘El Teatro en Montilla. Siglos XVI y XVII’, José Rey –que es profesor en el instituto local Vicente Aleixandre- pretende ahora sacar tiempo para continuar documentándose y que pueda ver la luz una obra que será continuación de la anterior y que analizará “lo que fue la actividad teatral montillana prácticamente hasta nuestros días”. ‘El Teatro en Montilla. Siglos XVI y XVII’ cuenta con dibujos realizados ex profeso por Antonio Luís Navarro en los que se recrea, por ejemplo, el corral de comedias. Esos dibujos están además expuestos en una muestra hasta el próximo 19 de febrero en la Casa del Inca en horario de apertura del edificio.