La Casa de las Aguas, sede del Museo Garnelo, acoge desde ayer el Apostolado de José Garnelo y Alda que adorna los muros de la Parroquia de Santiago desde 1934. Las obras que se vienen realizando en el templo montillano desde hace algunos meses han dado pie a que los Amigos del Museo Garnelo restauren los cuadros y los presenten en esta exposición temporal antes de volver a la iglesia a finales de año.  

José Garnelo, como creyente convencido y como artista consumado, nos dejó con este Apostolado, que puede ser calificado el mejor de los realizados en el siglo XX y uno de los más destacados de la historia de la pintura española, un sincero y apasionado testimonio de su fe, en un momento histórico comprometido y difícil.

Garnelo ejecuta estas obras magistrales en 1929, aunque ya había presentado en 1922 su magnífico Santiago el Menor en la Biennale di Venezia. Las conserva, seguramente en su estudio madrileño, de donde salen para ser exhibidas en la última magna exposición que protagonizó el maestro en vida, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, durante la primavera de 1934. En el catálogo editado para esa exposición, el pintor se refiere al “Apostolado destinado a la Iglesia Parroquial de Santiago de Montilla” y pocos meses más tarde, con ocasión de la boda de su sobrina Josefina Garnelo Gallego, se exhiben, por vez primera, situados en su ubicación en el templo de la Escuchuela.

José Garnelo que, como expresa inequívocamente en el texto que acompaña al catálogo citado, cree en el valor esencial del “símbolo” y busca la “personalidad espiritual que vive y vivirá en el transcurso de los tiempos”, coloca sus cuadros en las columnas que sostienen el templo, así como los Apóstoles son columnas de la Iglesia, siguiendo ese sentido simbólico tan grato al maestro.

Garnelo ha resuelto con una pincelada brillante cada uno de los apóstoles, dotándolos de vida propia, recurriendo a distintas formas de composición y de iluminación que hace de cada pintura una obra enteramente personal y maestra. A la hora de representar a los doce apóstoles se ha seleccionado a San Pablo en lugar de San Matías, a la vez que éste sustituía a Judas Iscariote. En muchos casos ha tomado modelos directamente del natural o ha buscado inspiración en otras fuentes.
 
Desde 1934 sólo alguno de los apóstoles ha abandonado el templo parroquial para estar presente en determinada muestra de arte religioso. En esta exposición excepcional se podrá admirar el “Apostolado” completo, tras una restauración, limpieza y consolidación de los lienzos por parte de Rafael Portero de  la Torre.

En la inauguración de la exposición, Federico Cabello de Alba, alcalde montillano, agradeció “la colaboración siempre fiel de los Amigos del Museo Garnelo en la conservación del patrimonio artístico montillano, del que forman parte estos doce cuadros de Garnelo ya limpios y restaurados gracias a la financiación de este colectivo, con la aportación en esta ocasión del Casino Montillano”. Cabello de Alba definió “casi una obligación para los montillanos” visitar esta exposición temporal que “nos permite ver de cerca y disfrutar estos cuadros como no podemos hacerlo en la Parroquia de Santiago por su ubicación”.   

Para el director de la Casa de las Aguas, José Antonio Cerezo, “la restauración del Apostolado de José Garnelo era una asignatura pendiente que teníamos los montillanos”, recordando “lo que luchó, sin éxito, por su conservación el arcipreste don Antonio León, hace cincuenta años”.

La exposición estará abierta al público hasta el 25 de diciembre y se podrá visitar en el horario habitual del Museo Garnelo, de martes a sábado de 11.30 a 13.30 y de 17.30 a 19.30 y los domingos de 11.30 a 13.30.