El juez de menores Emilio Calatayud ha vuelto a pedir en Montilla un ‘Pacto por el menor’ como punto de encuentro y de consenso de la sociedad española en torno a las normas que se deben aplicar en el entorno de los menores de edad. Fue el principal mensaje que dejó el magistrado del Juzgado de Menores nº 1 de Granada  a las más de 300 personas que llenaban el salón municipal de San Juan de Dios en una conferencia promovida por la Concejalía de Servicios Sociales en el ámbito del programa ‘Ciudades ante las drogas’.

Calatayud sustentó su petición de alcanzar un pacto para “evitar normas contradictorias” en el cambio que ha experimentado España en pocos años pasando de un país preconstitucional a un Estado democrático de derecho, una evolución que en el ámbito de la educación familiar se ha plasmado en el paso de un padre autoritario, “el padre preconstitucional”, al “padre colega de sus hijos”. De un extremo a otro, “sin término medio”, una realidad frente a la cual el juez reivindicó la figura del padre sin más.

En su análisis de la realidad social que rodea al menor, el autor de Reflexiones de un juez de menores o Mis sentencias ejemplares, reconoció que “los menores no saben nada de sus deberes” frente a unos derechos que “conocen y ejercen”. Durante su intervención, recordó que el Código Civil dice que “los hijos deben obedecer a sus padres mientras permanezcan bajo su potestad y respetarles siempre” y que han de contribuir “equitativamente, según sus posibilidades, al levantamiento de las cargas de la familia mientras convivan con ella”. “Luego tienen sus derechos, sí, pero también sus deberes, y debe saberse”, concluyó el magistrado.

A la finalización de su conferencia, el teniente de alcalde de Promoción Social, José Repiso, agradeció la visita del juez a Montilla, cuyas “palabras siempre nos clarifican y refuerzan en aquellas cuestiones que como padres y docentes tenemos que afrontar ante nuestros hijos”.

Desde el Ayuntamiento se anuncia que en el futuro el juez Calatayud intervendrá en nuevas charlas en Montilla dada la asistencia tan elevada de público. Tanto el responsable de Servicios Sociales como el propio magistrado coincidieron en señalar que “la alta asistencia” demuestra que “los menores, los adolescentes siguen despertando preocupación en las familias, los centros educativos y la sociedad en general”.