La Corporación municipal montilla ha hecho oficial en Pleno el nombramiento de las Hermanas Mercedarias de la Caridad como Hijas Adoptivas de  Montilla con la entrega de dicho título acreditativo. La alcaldesa de la ciudad, Rosa Lucía Polonio, ha destacado que de esta manera se honra “el importante y magnífico trabajo que han llevado a cabo en nuestra localidad a lo largo de más de un siglo en el Hospital San Juan de Dios”. La regidora ha recordado que con este acto “se da cumplimiento a un acuerdo de Pleno de 6 de mayo de 2009 en el que todos los grupos apoyaron esta iniciativa de forma unánime”. Rosa Lucía Polonio ha indicado que “se trata de un título muy merecido, por esa labor de ayuda a los más necesitados que estas hermanas han llevado a cabo; se trata de un nombramiento que ha sido muy solicitado por el conjunto de la ciudadanía de Montilla”.

Las Hermanas Mercedarias de la Caridad dejaron el Hospital San Juan de Dios en el año 2007 tras 117 años al frente de la institución. Entonces, la madre superiora, sor Ángeles, justificó la partida en “ la falta de vocaciones que hay, pues antes éramos casi 600 hermanas llevando 40 casas en Andalucía, y ahora no podemos porque quedamos casi la mitad".

Hasta Montilla se han desplazado para recoger la distinción casi una decena de hermanas capitaneadas por la superior provincial sor Purificación Bonilla, quien ha destacado que “para nosotros, este nombramiento supone una gratitud tremenda dado que no hacemos las cosas para que nos la reconozcan”. Sor Purificación Bonilla ha insistido en que “no se trata de algo que nos merezcamos, porque siempre tuvimos claro que nuestro trabajo aquí era el desvivirnos por el más necesitado; siempre al servicio del más pobre, del que no tenía nada de nada”.  

El nombramiento llega después de que el 16 de diciembre de 2007, promovido por la Casa de Montilla en Córdoba, se celebrara un acto de homenaje a las Hermanas Mercedarias de la Caridad, con motivo de su marcha de la ciudad. En dicho acto, Rosa Lucía Polonio les hizo entrega de una placa conmemorativa en la que se le reconocía “la extraordinaria labor humanitaria llevada a cabo por la congregación en nuestra ciudad, durante los 117 años de permanencia en el Hospital de San Juan de Dios”. Más tarde, el 11 de junio de 2008, el Pleno acordó la incoación del oportuno expediente, de acuerdo con la solicitud formulada y  avalada por las firmas de 872 personas.