La Diputación ha concluido las obras de mejora en la Avenida de José Padillo, que viene a completar una actuación previa impulsada también por la institución provincial, y cuyo objetivo ha sido otorgar un carácter más urbano a dicha zona, que da acceso a la localidad y conecta con el polígono industrial Llanos de Jarata. 
Así, se ha mejorado la seguridad vial de la zona gracias a la colocación de señales horizontales y verticales y realizar pasos elevados para peatones, costruyéndose un muro de contención que identifica a la localidad como cuna del vino con distintos motivos representativos.
La presidenta de la Diputación de Córdoba, María Luisa Ceballos, y el delegado de Infraestructuras y Cooperación Municipal, Andrés Lorite, se han trasladado a Montilla para hacer entrega de esta actuación, cuyo prepuesto ha sido 314.600 euros, incluidos en el Plan Plurianual de Inversiones para el cuatrienio 2012/15. Ceballos ha apuntado que “esta es una obra importante, porque es la cara de entrada a Montilla y su realización tenía que ser de calidad”. 
Asimismo, la presidenta de la institución provincial ha señalado que “se quería algo para que los montillanos pudiesen pasear, porque, al fin y al cabo, esto es un tramo urbano. La inversión ha sido muy importante, ya que, a esta última mejora, hay que añadir la que se hizo en 2012, con una inversión de 600.000 euros, que permitió la construcción de la rotonda”.
Por su parte, el también portavoz del Gobierno en la Diputación ha explicado que “se ha pretendido dar un carácter más urbano a esta vía que une el municipio con el polígono industrial Llanos del Jarata, y que, además, es uno de las principales accesos a la ciudad. Con esta actuación gana la ciudad de Montilla en materia de seguridad vial”.
Además, Lorite ha apuntado que “ha exisitido una colaboración plena y una sintonía perfecta entre la Diputación y el Ayuntamiento para servir a los ciudadanos de Montilla”. 
Por último, el alcalde de Montilla, Federico Cabello de Alba, ha agradecido a la Diputación su implicación, y ha indicado que “ha quedado una infraestructura extraordinaria, en la que se ha sabido compaginar el aspecto estético con el urbano para que todo aquel que entre en Montilla sepa que está en la ciudad del vino”.