La tercera edición de Aprender no tiene edad, un curso promovido por la Delegación de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Montilla organizado con la intención de impulsar actividades culturales, formativas y deportivas que ayuden a mejorar la calidad de vida de los vecinos del municipio que superan los 50 años, ha formado a más de un centenar de mayores. El curso 2009-2010, que como los de ediciones anteriores combina la formación teórica con la práctica, ha concluido con la entrega de diplomas en el Centro Municipal de Servicios Sociales Lola López Baena, acto que ha estado presidido por la alcaldesa de la ciudad, Rosa Lucía Polonio. Una muestra de los trabajos realizados por los alumnos se pudo contemplar hace sólo unas semanas en el Salón Municipal San Juan de Dios de Montilla en forma de exposición de confección de peinetas, pirograbados, varetas de olivo y asientos de silla. Rosa Lucía Polonio ha recordado que, “desde que se puso en marcha, en Aprender no tiene edad se imparten  clases de historia, ciencias, matemáticas, música y cualquier otra actividad que nos pueda surgir; de manera amena, participativa y dinámica, alternando teoría y práctica y realizando actividades extraordinarias relacionadas como pueden ser rutas de senderismo, viajes culturales, lecturas poéticas y videoforum (con la proyección de una película al mes. La alcaldesa ha insistido en que paralelamente a los cursos se desarrollan talleres prácticos de peinetas, pirograbado (nuevo en la temporada 2009/2010), asientos de sillas y varetas de olivo. “Se trata de unas iniciativas que provocan gran entusiasmo y motivación en el alumnado, a la vez que fomentan las habilidades y destrezas de los participantes. Gran parte del alumnado de Aprender no tiene edad lleva tres años en el curso”, ha remarcado la regidora.


“El objetivo principal de este curso es el de invitar a los mayores de Montilla a que se sientan útiles y a que puedan continuar con una vida activa y dinámica después de su jubilación”, ha afirmado Rosa Lucía Polonio, quien se ha mostrado convencida de que esta iniciativa “se traduce, a la larga, en un elemento positivo tanto a nivel de educación como a nivel social y personal para las personas que han pasado ya la barrera de los 50 años”. Las clases han sido impartidas por miembros de la Asamblea de Mayores de manera voluntaria con el asesoramiento y colaboración de la trabajadora social de los  Servicios Sociales Municipales. “Concretamente, Antonio Alcaide Leiva es quien ha impartido los talleres de peinetas y pirograbado, mientras que Joaquín Luque Moreno ha hecho lo propio con el de varetas de olivo y asientos de sillas”, ha destacado la alcaldesa, quien ha añadido que asignaturas como música ha correspondido a Manuel Leiva Ponferrada y  matemáticas y ciencias de la naturaleza a Rodolfo Rodríguez Galán. “La idea es la de aprovechar el bagaje científico y humano de las personas mayores para favorecer  la transmisión de experiencias a las generaciones más jóvenes y motivar la recuperación de tradiciones, valores y de la memoria de nuestro municipio”, ha destacado la regidora. Así, además se han llevado a cabo módulos de música e informática, otro encaminado a trabajar la memoria y uno más de musicoterapia, impartidos por Belén Ponferrada (alumna en prácticas de un curso de formación ocupacional de Animación Sociocultural).

“Nuestros mayores son una fuente muy importante de transmisión de experiencias y de conocimientos, así como de habilidades y de valores positivos”, ha manifestado Rosa Lucía Polonio. La alcaldesa ha defendido la necesidad de promover iniciativas dirigidas al colectivo de la tercera edad “para hacerles participes y protagonistas de actividades que fomenten la puesta en valor de la memoria histórica de nuestra ciudad y, de paso, para recuperar el papel que pueden jugar en la sociedad”.