Agentes de la Policía Local de Montilla ayudaron durante la tarde del pasado 17 de mayo en las tareas de auxilio a una bebé que sufría una parada cardiorespiratoria. Los hechos ocurrieron aproximadamente a las 18:00 horas, cuando la madre se dirigía con la menor en coche a casa de la abuela materna y observó cómo su hija empezó a sentirse mal, notándole que presentaba problemas al respirar, por lo que decidió llamar al teléfono de Emergencias 112.

El 112 avisó entonces a la Policía Local, comunicando la posible muerte súbita de la bebé en la calle Miguel de Barrios. De forma inmediata se desplazan al lugar de los hechos todas las unidades policiales. El primer agente que llegó encontró a la madre que, tirada en la calle presa de un gran nerviosismo y ansiedad, era atendida por varios vecinos, quienes informaron a dicho agente de que el bebé se encontraba en un bloque de pisos cercano.

En dicho bloque, concretamente en las escaleras, el agente encontró a la abuela junto con una mujer, que manifestó ser enfermera, quien le estaba realizando a la menor una reanimación cardiorespiratoria. Tras esta actuación de la mujer, la bebé comenzó a balbucear y, poco a poco, fue recuperando la respiración, aunque la dificultad continuaba. La bebé tenía todo el cuerpo amoratado, sangraba por los dos orificios nasales y arrojaba espuma por la boca, por lo que el agente disuadió a la abuela de que, como era su propósito, llevara a la pequeña ya reanimada hasta donde se encontraba su madre. Así, viendo el estado que aún presentaba la menor, decidió introducirla en uno de los pisos, del que desalojó a todos los inquilinos, para poder atenderla con mayor seguridad junto con la enfermera. Seguidamente, la colocaron en posición de seguridad encima de una mesa del salón de dicho piso mientras esperaban la llegada de los servicios sanitarios.

Agentes de la Policía Local también atendieron en todo momento a la madre de la menor e igualmente cortaron de tráfico de la calle Miguel de Barrios y despejaron el lugar de los hechos después de que un gran número de vecinos se congregara en las inmediaciones.

Tras la llegada de los servicios sanitarios, la bebé continuaba respirando con dificultad y, tras una primera exploración, fue trasladada en ambulancia de manera urgente hasta el Hospital de Montilla, escoltada por la unidad motorizada de la Policía Local para garantizar que ese traslado se produjese con la mayor rapidez y seguridad posible.


Además, tanto la madre de la bebé como la abuela fueron trasladadas en el vehículo patrulla hasta el Hospital de Montilla para que fueran atendidas debido al estado en que se encontraban. Asimismo, la Policía Local localizó al padre de la bebé por vía telefónica y le informó de lo ocurrido con su hija.