La Policía Local de Montilla colaboró a finales del pasado año con la Dirección General de Tráfico (DGT) en una campaña especial con la que se pretendió “sensibilizar y concienciar a los conductores de la localidad acerca de los peligros que entrañan las distracciones al volante; sobre todo por la utilización del teléfono móvil”, según ha explicado la concejala responsable de Servicios Públicos Operativos y Seguridad Ciudadana, Aurora Barbero. La campaña permitió controlar el uso del teléfono móvil en un total casi 3.000 vehículos. “En la semana en la que la campaña se llevó a cabo en Montilla, sólo se denunció a ocho conductores por utilización del teléfono”, ha confirmado Barbero quien, a pesar de los buenos resultados que arrojó la campaña de control, ha manifestado la necesidad de “mantener durante el tiempo de conducción la máxima atención”.

Según un estudio facilitado por la DGT, “tras minuto y medio de hablar por el móvil -incluso a través de un dispositivo de manos libres- el conductor deja de percibir el 40% de las señales, a la vez que su velocidad media baja un 12%, su ritmo cardiaco se acelera bruscamente durante la llamada y se tarda más en reaccionar”. De hecho, la DGT compara la peligrosidad por el uso inadecuado del teléfono móvil con la conducción bajo los efectos del alcohol. Ese estudio de Tráfico señala asimismo que la distracción estuvo presente como factor recurrente en un 38% de los accidentes con víctimas del año pasado y que durante los 10 primeros meses de 2010 se produjeron 1.295 accidentes mortales en toda España, que causaron 581 personas fallecidas y 528 heridos. La DGT insiste asimismo en que acciones tan sencillas y habituales como marcar un número de teléfono, responder a una llamada telefónica, manipular el navegador, encender un cigarrillo o ajustar la radio o el reproductor de CD pueden ser letales cuando se realizan conduciendo un vehículo.

Durante el pasado año, la Policía Local de Montilla también colaboró con Tráfico en el cumplimiento del uso de luces y prendas reflectantes en los ciclistas que circulan en horario nocturno y el control de uso del casco entre los conductores de motocicletas y ciclomotores. Respecto a la primera campaña, Aurora Barbero ha recordado que la regulación de esta infracción está recogida en el artículo 65.4.e de la Ley de Seguridad Vial, “que dice literalmente que se considerará infracción grave circular sin hacer uso del alumbrado reglamentario, salvo que el vehículo sea una bicicleta, en cuyo caso la infracción tendrá carácter de leve”. Al tratarse de una infracción de carácter leve, la sanción, de acuerdo con lo establecido en el artículo 67.1 de la Ley es de hasta 100 euros. No obstante, en la relación de infracciones elaborada por la DGT se propone una multa de 80 euros y se recuerda que en caso de conformidad, si se abona en los 20 días naturales siguientes a la notificación, tiene un descuento del 50% (lo que supondría 40 euros).

Respecto a la segunda, la concejala ha insistido en que se centró  especialmente en los jóvenes de la localidad. “Desde el Ayuntamiento de Montilla continuamos pidiendo periódicamente la colaboración de los conductores y viajeros de motocicletas y ciclomotores que circulan por nuestras calles para que hagan un uso responsable del casco, ya que en numerosos casos su vida dependerá de ello”, ha manifestado Aurora Barbero, quien ha hecho hincapié en que “no llevar este dispositivo de seguridad incrementa el riesgo de lesión en la cabeza y, como consecuencia de ello, la probabilidad de muerte, además de aumentar la gravedad de las lesiones en caso de accidente, así como el tiempo de hospitalización”. La concejala ha explicado que, durante la semana en la que se llevó a cabo la campaña, los agentes de la Policía Local controlaron 132 motocicletas “de la que tan sólo se denunció una, y no precisamente por que su piloto no llevase casco sino tras una prueba positiva de alcoholemia”. Aparte de la correspondiente multa, la principal medida que se debía aplicar en esta campaña era la inmovilización del vehículo de los motoristas sin casco. “Esta iniciativa se complementa con acciones de información, concienciación y sensibilización encaminadas a que ningún motorista muera en accidente de tráfico por no llevar puesto ese elemento de protección”, ha dicho Aurora Barbero.

“Las estadísticas revelan que los conductores de ciclomotores, que por lo general suelen ser jóvenes menores de 18 años, son más reacios a la hora de usar el casco que los usuarios de motocicletas”, ha indicado la edil, quien no obstante ha hecho hincapié en “los buenos resultados que se desprenden de los controles”, teniendo en cuenta que casi el 100% de los pilotos montillanos tanto de motocicletas como de ciclomotores circulaba correctamente.