El nombramiento de San Juan de Ávila como Doctor de la Iglesia Universal empieza a mostrar sus beneficios en el sector turístico de Montilla. Así lo ha dejado entrever el rector de la Basílica de San Juan de Ávila de Montilla, José Almedina, quien confirmó ayer que la Ruta Avilista ha superado ya las mil peregrinaciones semanales.

Almedina, quien recibió junto a Federico Cabello de Alba, alcalde montillano, a la Academia Diplomática Vaticana en su peregrinación a Montilla, señaló como “revulsivo” la reciente visita de la Confederación Episcopal Española. “Con visitas tan ilustres, la imagen de San Juan de Ávila ha tomado una nueva dimensión y ya son miles de peregrinos los que semanalmente viajan a nuestra ciudad para venerar el sepulcro de San Juan de Ávila y conocer sus lugares”., añadió el rector montillano.

A este respecto, el acalde confirmó los datos apuntados de visitas a la Basílica con las estadísticas que maneja la Oficina Municipal de Turismo. “A las visitas en grupo que gestiona la propia Basílica hay que sumar esos otros turistas, que viajan en familia y sin avisar previamente, pero que también son una parte importante del avance turístico que experimenta la ciudad desde hace un par de meses”, aclaró Cabello de Alba.

De cara al futuro a corto plazo, tanto los responsables religiosos como los del  Consistorio esperan una mejora de los datos turísticos. La reserva de visitas a la Basílica de San Juan de Ávila, principalmente los fines de semana, se cierran con tres y cuatro meses de antelación, según explican desde la propia institución. “No podemos adelantar nuestras expectativas porque, hasta ahora, todas se están desbordando”, confirmó José Almedina.

Peregrinación de la Academia Diplomática Vaticana

La Academia Diplomática Vaticana, con sede en Roma, viajé en pleno ayer hasta Montilla para seguir los pasos de San Juan de Ávila. En total, 35 futuros nuncios de la Santa Sede, encabezados por el presidente de la institución, monseñor Benjamín Stella, conocieron durante su estancia el convento de Santa Clara, la casa-oratorio de San Juan de Ávila, la propia Basílica y la Casa de las Aguas, donde se expone una muestra bibliográfica sobre el santo montillano con fondos de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque, antes de trasladarse a un lagar de la Sierra para compartir almuerzo.

Stella expuso que “la idea de venir a Montilla nació hace unos pocos meses cuando tuvimos en la sede de la Academia en Roma el doctorado de un sacerdote de Córdoba”. Tal fue el ofrecimiento que Montilla se ha convertido en el punto de destino de esta institución, que sólo sale de Roma una vez al año. “Nos ha hecho mucho bien llegar hasta Montilla, aquí hemos vivido algo profundo interior para nuestra vida de sacerdotes y para el futuro que espera a esta comunidad”, concluyó.