La Corporación montillana ha aprobado por unanimidad y de manera provisional la nueva ordenanza reguladora de la limpieza viaria y residuos sólidos urbanos de Montilla. Ese ordenanza, cuya aprobación será definitiva tras superar el pertinente periodo de alegaciones, incluye sanciones que oscilan entre los 75 y los 9.000 euros dependiendo de si las infracciones son consideradas leves, graves o muy graves. “Se trata de una modificación para adaptarla a la normativa vigente”, ha puntualizado el teniente de alcalde de Servicios Públicos y Seguridad Ciudadana, Antonio Gómez, quien ha indicado que entre las infracciones leves –multadas con entre 75 y 300 euros- están las de “tirar a la vía pública residuos sólidos de pequeño tamaño, papel, envoltorios o similares, lavar el vehículo o maquinaria pesada en plena calle, así como la limpieza o el lavado de animales domésticos también en la vía pública. Asimismo será sancionable como falta leve el esparcimiento de basura de los contenedores o cualquier conducta que afecte a las operaciones de recogida de residuos, como no separar esos restos para arrojarlos en sus correspondientes contenedores; colocar carteles en zonas prohibidas o propaganda en lugares no autorizados; satisfacer necesidades fisiológicas en la vía pública y efectuar descarga de material inclumpliendo las instrucciones municipales o sin autorización. “En definitiva, será sancionada como leve cualquier tipo de actividad que ensucie la vía pública”, ha detallado el teniente de alcalde.

La ordenanza considera como infracciones graves –con multas que oscilan entre los 301 y los 1.500 euros- ensuciar la calle a consecuencia de efectuar obras; el incumplimiento de la obligación de mantenimiento de limpieza de fachadas, rótulos, anunciantes, toldos, medianeras, descubiertas, entradas, escaleras de acceso, y en general todas las partes de los inmuebles que sean visibles desde la vía pública; el incumplimiento del deber de limpieza y mantenimiento de solares; el abandono de muebles, enseres domésticos, trastos viejos y materiales residuales procedentes de pequeñas reparaciones en los domicilios; depositar petardos, colillas de cigarrillos, brasas, cenizas u otras materias encendidas o inflamables en las papeleras, contenedores o en la misma calle; y actos de deterioro de equipamientos, infraestructuras o instalaciones municipales. “Asimismo, tienen la consideración de falta grave el depósito de basura fuera de los contenedores, verter aguas sucias o procedentes de limpieza sobre calles, jardines o alcorques de árboles, la realización de pintadas sin autorización, el abandono de vehículos en la vía pública o ensuciar las calles con motivo del transporte de materiales de obra, tierras, escombros o residuos especiales o industriales, entre otros motivos”, ha reseñado el concejal.

La revisada normativa incluye como faltas muy graves –con sanciones que van desde los 1.501 hasta los 9.000 euros- la producción de un daño o deterioro grave al medio ambiente y las acciones que pongan en peligro la salud de las personas; actos de gran y relevante deterioro de equipamientos, infraestructuras o instalaciones municipales; la creación y uso de vertederos no autorizados; el vertido sin control y sin autorización de escombros y restos de obras; o depositar en los contenedores residuos que contengan materiales inflamables, explosivos, nocivos y peligrosos, susceptibles de putrefacción o de producir olores desagradables. “En el apartado de muy graves también aparecen, entre otros, ensuciar la calle como consecuencia de actos vandálicos; el depósito en la vía pública de animales muertos y la reincidencia en la comisión de faltas graves en un año”, ha destacado Antonio Gómez, quien ha insistido en que “la modificación de esta ordenanza que se ha aprobado provisionalmente viene dada por su adaptación a la nueva normativa y persigue la conservación de la higiene de nuestra ciudad, algo que es muy importante tanto para los vecinos como para quiénes nos visitan, y a lo que todos debemos contribuir”.