Las Rutas Solanistas promovidas por el Ayuntamiento de Montilla con motivo del Año Jubilar dedicado a San Francisco Solano han conseguido incrementar ya el turismo en la ciudad en más de medio millar de personas desde el pasado mes de octubre, según ha explicado la teniente de alcalde de Desarrollo Económico, Aurora Barbero. “En esta cifra no están incluidos la infinidad de grupos de peregrinos que vienen sólo a la parroquia de El Santo, asisten a misa y, como mucho, se quedan a almorzar en Montilla o completan la jornada con la visita a una bodega”, ha puntualizado la concejala, quien ha añadido que “ya informamos de que, según los datos que nos facilitó el párroco de San Francisco Solano, Jesús Joaquín Corredor, el Año Jubilar consiguió incrementar en 2009 las visitas a la ciudad en un 79% gracias a ese tipo de visitantes. Fueron más de 5.000 los peregrinos”.

Los itinerarios de las Rutas Solanistas, que sólo pueden efectuarse mediante reserva, se diseñaron para que se pudieran recorrer a partir del verano pasado, “estación en la que siempre la afluencia de turistas a la localidad es baja debido al calor. Las copiosas lluvias que hemos sufrido el pasado invierno también han frenado algo esa llegada de personas dispuestas a completar las rutas; sin embargo, desde febrero la cosa ha cambiado y los peregrinos han sido más de 300”, ha indicado la edil. Aurora Barbero ha añadido que “en abril y mayo ya hay reservas para completar dos rutas en ambos meses”. Y es que los peregrinos que quieran acercarse hasta Montilla para participar del Año Jubilar de San Francisco Solano tienen aún a través de estas rutas, la oportunidad de conocer, de la mano de la Oficina Municipal de Turismo, algunos de los lugares que guardan una vinculación más estrecha con el patrón de la localidad y con las que el Consistorio montillano pretende mostrar a los visitantes y turistas que visiten la localidad de la Campiña Sur “la importante huella que El Santo dejó en sus calles a lo largo de su vida”.

Junto con una visita guiada al convento de Santa Ana -lugar al que San Francisco Solano asistía a misa con su familia- y a la Parroquia de Santiago Apóstol –donde se conserva la pila en la que fue bautizado en 1549-, los peregrinos que se animen a formar parte de cualquiera de las tres Rutas Solanistas promovidas por el Ayuntamiento tendrán ocasión de admirar la parroquia de San Francisco Solano, construida en 1681 sobre el solar de la casa en la que nació el patrón de la localidad.

“Sin duda, la parroquia de El Santo constituye el centro neurálgico solanista y, en ella, los visitantes pueden contemplar numerosas reliquias y recuerdos, así como un documental que recorre en unos minutos la vida y la obra de Solano”, ha explicado Aurora Barbero, quien se ha mostrado convencida de que las Rutas Solanistas “continuarán sirviendo de reclamo para todas aquellas personas amantes de la cultura, de la historia y del patrimonio que deseen conocer los monumentos más emblemáticos de la ciudad, con el fundamental nexo de unión que representa la figura de El Santo”.

El programa, que plantea tres recorridos alternativos de distinta duración, también ofrece la oportunidad de conocer el popular barrio de Las Tenerías, donde Francisco Solano dio sus primeras muestras de santidad. La tradición asegura que, siendo niño, El Santo acercaba cada día el almuerzo a su padre, Mateo Sánchez Solano, quien trabajaba cultivando la tierra en la Huerta de las Minas. En su camino hasta el paraje de Huelma, el pequeño Francisco solía detenerse en la calle Córdoba con los muchachos desfavorecidos de Las Tenerías, a quienes entregaba, además de sus enriquecedoras enseñanzas, algunas limosnas y parte del fardel que llevaba a su progenitor.

Este pasaje tan significativo de la niñez del Santo quedaría grabado en la memoria de los montillanos que, desde siempre, advirtieron en su persona cualidades milagrosas y de santidad. De hecho, fueron tantos los milagros atribuidos a este Evangelizador del Nuevo Mundo, que bastaron sólo quince días desde su muerte para que comenzara a tramitarse su proceso de beatificación.

El barrio de Las Tenerías, un ‘enclave solanista’

La fama milagrera de San Francisco Solano comenzó a propagarse el día que sanó a un niño afectado por la lepra en la calle Córdoba, en el corazón mismo del popular barrio de Las Tenerías. Como argumentó el curtidor Diego López Vique durante el proceso de beatificación, “Solano, movido por la caridad y viendo al niño con tantas llagas, lamió con su boca y lengua todas ellas, tanto las del rostro como las del cuerpo y, dejándolo, al otro día por la mañana el niño amaneció mucho mejor, deshinchado y con todas las llagas secas, hasta quedar sano”. Quizás por eso, los montillanos pusieron todo su empeño en levantar en 1821 una pequeña ermita justo en el lugar en que Solano dio muestras de su don divino, gracias a las aportaciones del gremio de curtidores y zapateros.


Las 3 rutas son:

RUTA 1: GRANDES HUELLAS DE SOLANO
1.  Parroquia de San Francisco Solano.
2.  Parroquia de Santiago.
3.  Paseo por la Escuchuela incluyendo calle Romo.
4.  Convento de Santa Clara.

RUTA 2: MILAGROS DE SOLANO
1.  Parroquia de San Francisco Solano.
2.  A elegir entre: Santa Clara; Santiago, Jesuitas, Santa Ana.
3. Paseo por el barrio de Tenerías y Escuchuela incluyendo calle Romo.

RUTA 3: CONOCER A SOLANO
1. Parroquia de San Francisco Solano.
2. Iglesia de Santa Ana.
3. Iglesia de la Encarnación.
4. Barrio de Tenerías.
5. Parroquia de Santiago.
6. Escuchuela incluyendo calle Romo.
7. Convento de Santa Clara.