Los voluntarios de la agrupación local de Protección Civil van a iniciar el Programa de Control Medioambiental de Montilla, “que tiene como objetivo preservar los bienes materiales colectivos de la ciudad”, ha indicado la teniente de alcalde responsable de Seguridad Ciudadana, Aurora Barbero, quien ha añadido que “para esa labor de vigilancia, habrá una presencia activa de los voluntarios en todo el término municipal, tanto en el campo como en casco urbano”. La responsable municipal de Seguridad Ciudadana ha explicado que, de esta manera, Protección Civil informará de los daños, deterioros o malas prácticas detectadas y servirá de cauce informativo para agricultores y propietarios de los espacios ambientales “con el fin de cumplir y mantener las normativas y reglamentos municipales que les afecten”.

De esta manera, los voluntarios llevarán un control sobre los caminos, los acuíferos, el vertidos de inertes, el mobiliario urbano de parques y jardines, la quema de rastrojos, las talas incontroladas, el uso de productos fitosanitarios y animales muertos, entre otras muchas competencias. “Velarán por el cumplimiento de normativas como las ordenanzas municipales de limpieza viaria, tenencia de animales, protección de caminos y fuentes y vertidos, entre otras”, ha puntualizado la concejala.

La teniente de alcalde ha indicado asimismo que los miembros de Protección Civil transmitirán asimismo información de ese control al Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, los servicios técnicos municipales, la Policía Local y la Consejería de Medio Ambiente, entre otras entidades y organismos.

“Cubrirán tanto el casco urbano como el término municipal mediante el uso de cuadrantes, de manera que se tenga ubicación exacta de las anomalías, así como una correcta organización de los servicios”, ha detallado la concejala, quien ha resaltado que “de cada servicio se confeccionará un parte de incidencias, que será remitido al organismo correspondiente”.

Aurora Barbero ha indicado que esta iniciativa servirá, por ejemplo, para velar aún más por el cumplimiento de la recién creada, gracias al Consejo Local Agrario, ordenanza que protege los caminos rurales dependientes del Ayuntamiento inventariados o no, cuidando su trazado, longitud, superficie y anchura catastral; así como las cunetas y tratamiento de calzada, cuando exista, preservándolos del deterioro. La norma preserva también las fuentes públicas ubicadas en suelo rural, inventariadas o no, cuidando su estructura, veneros, calidad y caudal de aguas, así como su entorno. Esa protección afecta asimismo a las veredas, cordeles, descansaderos y abrevaderos dependientes de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de la Andalucía. La teniente de alcalde ha recordado que la nueva norma incluye distintos tipos de sanciones dependiendo de si las infracciones se consideran leves –con multas de entre 60 y 3.000 euros-, graves –gravadas con entre 3.000 y 15.000  euros- o muy graves –con multas de entre 15.000 y 30.000 euros-. “La cuantía de las sanciones se graduará atendiendo a la buena o mala fe del infractor, a la reincidencia, a la utilidad que la infracción haya reportado y al daño causado al patrimonio. Además, además de pagar la correspondiente sanción, el infractor deberá asumir el cote de la restitución del bien dañado”, ha matizado Aurora Barbero, quien ha resaltado que “de esta manera, los voluntarios de Protección Civil ejercerán en este sentido una labor complementaria a la que realizará la Policía Rural, figura que contempla esta última ordenanza.

“Esta iniciativa que vamos a llevar a cabo con los voluntarios de Protección Civil es otra medida que en materia de agricultura este equipo de gobierno ha llevado a cabo y que se suma también al Plan de Caminos que se está elaborando, a la puesta en marcha de una máquina de agua muy demandada por nuestros agricultores para poder regar sus cultivos y a la Policía Rural contemplada en la ordenanza de caminos”, ha insistido la también responsable municipal de Desarrollo Económico.