Más de un centenar de personas mayores se está formando en la tercera edición de Aprender no tiene edad, un curso promovido por la Delegación de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Montilla que concluirá a finales del próximo mes de mayo y que está organizado con la intención de impulsar actividades culturales, formativas y deportivas que ayuden a mejorar la calidad de vida de los vecinos del municipio que superan los 50 años. Una muestra de los trabajos que realizan los alumnos ha quedado hoy ubicada en el Salón Municipal San Juan de Dios de Montilla en forma de exposición de confección de peinetas, pirograbados, varetas de olivo y asientos de silla. “En Aprender no tiene edad se imparten  clases de historia, ciencias, matemáticas, música y cualquier otra actividad que nos pueda surgir; de manera amena, participativa y dinámica, alternando teoría y práctica y realizando actividades extraordinarias relacionadas como pueden ser rutas de senderismo, viajes culturales, lecturas poéticas y videoforum (con la proyección de una película al mes)”, ha indicado el teniente de alcalde del Área para la Igualdad y el Desarrollo Social y Cultural, Emilio Polonio, quien ha presidido la apertura de la exposición. El concejal ha insistido en que paralelamente a los cursos “se desarrollan esos  talleres de peinetas, pirograbado (nuevo en la temporada 2009/2010), asientos de sillas y varetas de olivo, cuyos trabajos se pueden ver en la muestra, además de otro de redecillas. Se trata de unas iniciativas que provocan gran entusiasmo y motivación en el alumnado a la vez que fomentan las habilidades y destrezas de los participantes”. Gran parte del alumnado de Aprender no tiene edad lleva tres años en el curso.


“El objetivo principal de este curso es el de invitar a los mayores de Montilla a que se sientan útiles y a que puedan continuar con una vida activa y dinámica después de su jubilación”, ha afirmado Emilio Polonio, quien se ha mostrado convencido de que esta iniciativa “se traduce, a la larga, en un elemento positivo tanto a nivel de educación como a nivel social y personal para las personas que han pasado ya la barrera de los 50 años”. Las clases están siendo impartidas por miembros de la Asamblea de Mayores de manera voluntaria con el asesoramiento y colaboración de la trabajadora social de los  Servicios Sociales Municipales. “Concretamente, Antonio Alcaide Leiva es quien imparte los talleres de peinetas y pirograbado, mientras que Joaquín Luque Moreno ha hecho lo propio con el de varetas de olivo y asientos de sillas”, ha destacado el edil montillano, quien ha añadido que asignaturas como música ha correspondido a Manuel Leiva Ponferrada y  matemáticas y ciencias de la naturaleza a Rodolfo Rodríguez Galán. “La idea es la de aprovechar el bagaje científico y humano de las personas mayores para favorecer  la transmisión de experiencias a las generaciones más jóvenes y motivar la recuperación de tradiciones, valores y de la memoria de nuestro municipio”, ha puntualizado el concejal. Así, además se han llevado a cabo módulos de música e informática, otro encaminado a trabajar la memoria y uno más de musicoterapia, impartidos por Belén Ponferrada (alumna en prácticas de un curso de formación ocupacional de Animación Sociocultural).

“Nuestros mayores son una fuente muy importante de transmisión de experiencias y de conocimientos, así como de habilidades y de valores positivos”, ha manifestado el teniente de alcalde del Área para la Igualdad y el Desarrollo Social y Cultural, quien ha defendido la necesidad de promover iniciativas dirigidas al colectivo de la tercera edad “para hacerles participes y protagonistas de actividades que fomenten la puesta en valor de la memoria histórica de nuestra ciudad y, de paso, para recuperar el papel que pueden jugar en la sociedad”.