La propuestas de Zonificación Lumínica para Montilla, cuya aprobación definitiva se llevará al próximo pleno, establece las medidas a tomar en el alumbrado público para evitar la emisión excesiva de flujo lumínico hacia la atmósfera y el derroche de energía eléctrica.

La redacción de esta propuesta ha sido realizada por los Servicios Técnicos Municipales en colaboración con la Agencia Provincial de la Energía, para dar cumplimiento a lo establecido en el Decreto 357/2010 por el que se aprueba el reglamento para la Protección de la Calidad del Cielo Nocturno frente a la Contaminación Lumínica y el establecimiento de medida de ahorro y eficiencia energética. Este Decreto obliga a los municipios a, en el plazo de 10 años desde su aprobación, a elaborar una propuesta de zonificación lumínica en su término, así como un programa de adaptación de las instalaciones de alumbrado exterior.

En esta propuesta el municipio ha quedado dividido en dos zonas, la E2, que son áreas que admiten flujo lumínico reducido, que corresponden con suelo rural, y la E3, que son área que admiten flujo luminoso medio, donde se engloban principalmente las zonas residenciales de densidad media-baja y las industriales.

De este estudio se desprende que de las 3223 luminarias existentes en el municipio, 463 deben ser adaptadas o sustituidas para que su flujo de emisión esté dentro de los reglamentariamente establecido, lo que se ha valorado inicialmente en 150.000€ y cuenta con un plazo de adaptación de 4 años.

Así mismo, este estudio contempla la conveniencia de aprobar excepciones de las restricciones generales en eventos de carácter temporal con interés social, tales como ferias municipales y en monumentos o ámbitos de interés patrimonial o cultural.

Una vez sea aprobada por el Pleno, y comunicada esta aprobación a la consejería de Media Ambiente y Ordenación del Territorio, en el plazo de un año, se debe aprobar la correspondiente Ordenanza Municipal.

La contaminación lumínica conlleva efectos negativos de diferentes órdenes, provocando alteraciones biológicas de seres humanos y animales, desorientación de aves, dificultad para la observación astronómica o el sobreconsumo energético. En definitiva, el cielo nocturnos es un patrimonio a proteger desde el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento, y ya se están buscando los recursos económicos con los que hacer frente a los gastos derivados de la aplicación de este plan. Es un objetivo prioritario para este equipo de gobierno hacer de Montilla un municipio más sostenible y eficiente, tanto desde el punto de vista medioambiental como desde el punto de vista económico.

La eficiencia energética ha sido la gran olvidada en este Ayuntamiento, ya que si bien en el alumbrado público la situación, aunque mejorable, no es mala, si hablamos de edificios municipales, muchos de ellos antiguos, hay mucho margen de mejora en este ámbito.