El patio de Bodegas Navarro ha acogidola trigésimo séptima edición del ya tradicional recital flamenco que en los últimos años abre los actos de la Fiesta de la Vendimia Montilla-Moriles y que, organizado por el Ayuntamiento de Montilla, reúne en la localidad de la Campiña Sur a algunas figuras del cante jondo.

Junto al cantaor local Antonio José Mejías, ese tablao que acogió la llamada Vendimia Flamenca contó, entre otros, con la presencia de la jiennense Gema Jiménez, “una joven cantaora que mamó la afición en el seno de su familia y que tiene fuerza y sabiduría suficientes para llegar muy lejos en este tipo de arte”, según insistió el teniente de alcalde del Área para la Igualdad y el Desarrollo Social y Cultural, Emilio Polonio, quien destacó que Gema Jiménez tiene en su haber el ser la persona más joven en obtener el premio ‘Lámpara Minera’ en el prestigioso festival de La Unión (Murcia), con solo 19 años en 2005. También recordó que la artista ha compartido cartel con primeras figuras como Carmen Linares, Miguel Poveda, Farruquito, Luís de Córdoba, Pansequito, Calixto Sánchez, el Cabrero, la Macanita, Arcángel, el Potito, Capullo de Jerez, Fernando Terremoto, el Cigala, Aurora Vargas o Tomatito.

A su vez, el joven alicantino Raúl Micó, quien se declara Influido por artistas legendarios como La Paquera de Jerez, Antonio Núñez ‘Chocolate’, Antonio Fernández ‘Fosforito’, Manolo Caracol o Juan Varea, tuvo la oportunidad de actuar un año más en un recital, el montillano, que está considerado como una de las mejores citas flamencas que existen a nivel nacional. No en vano, desde 1970 ha acogido en su escenario a primeras figuras del cante y del baile como Antonio Mairena, Enrique Morente, El Lebrijano, Antonio el Bailarín, Camarón de la Isla o Paco de Lucía. 

Además del grupo de baile dirigido por Yolanda Lorenzo, el público montillano tuvo la oportunidad de deleitarse con el toque de artistas de la talla de Luis Calderito y Eduardo Rebollar, quien desde 1996 imparte clases de guitarra flamenca en la Fundación Cristina Heeren de Sevilla.

“El flamenco ocupa un lugar preeminente en la cultura montillana”, afirmó Emilio Polonio, para quien “los amantes del cante de esta ciudad deben sentirse orgullosos por poder contar con un recital de estas características”. Según el responsable municipal de Festejos, “hoy por hoy, este festival que sirve de antesala a la Fiesta de la Vendimia Montilla-Moriles constituye un valioso referente para las nuevas generaciones de cantaores y, también, para quienes han alcanzado ya ese espacio reservado sólo para unos pocos elegidos, tras décadas de trabajo en tablaos, teatros y certámenes de prestigio”.